Una vez me contaron que Juan Benet, en sus últimos días, a veces se quedaba ensimismado y luego explicaba: estaba imaginando un río.
A mí también me pasa, imagino ríos, pero como si fueran de verdad. Creo que así lo haría Benet:
Este es un río que dibujó Benet (el diletante) a lápiz en 1976.
Así veo también los ríos, cuando cierro los ojos, siempre es el curso superior, casi en el mismo nacimiento, siempre en una montaña que recuerda a las del Guadarrama.
Un hendidura que forma un valle, un hilo de agua entre dos laderas.
(Del blog de Rafael Reig).